Es un tumor neuroendocrino que deriva de células beta pancreáticas por lo que son capaces de secretar insulina. El el tumor pancreático más frecuente después del gastrinoma.

Es una patología rara, con una incidencia de 1 caso por cada 250,000 personas por año, ocurriendo principalmente en personas entre 41 y 50 años.

La mayoría son tumores solitarios y esporádicos, de tamaño menor a 2 cm de diámetro y se distribuyen en la misma proporción entre la cabeza, cuerpo y cola del páncreas. La presencia de múltiples tumoraciones se asocia a neoplasia endócrina múltiple tipo 1 (NEM-1).

El 90% son benignos. Las características de malignidad son invasión local al tejido blando circundante, nódulos linfáticos y metástasis hepáticas.

Insulinoma, pieza quirúrgica. By Edward Alabraba et al.

La clínica resulta a causa del exceso de liberación de insulina que se manifiesta como hipoglucemia, identificada cuando las concentraciones de glucosa son < 55 mg/dL en pacientes no diabéticos y no mayores a 70 mg/dL en diabéticos.

Se presentan con:

  • Confusión
  • Desorientación
  • Cefalea
  • Cambios en la personalidad
  • Alteraciones visuales
  • Convulsión
  • Coma

Y en menor relación con síntomas autonómicos como diaforesis, tremor, palpitaciones, debilidad y hambre. Puede haber aumento de peso a largo plazo por el efecto anabólico de la insulina.

Los factores precipitantes incluyen el ejercicio y el ayuno

La triada de Whipple: Hipoglucemia, Signos y síntomas relacionados a hipoglucemia y Mejoría de los mismos tras la administración de glucosa, es útil para establecer el diagnóstico.

Aún así la prueba de ayuno controlada de 72 horas, junto con la medición de los niveles de glucosa en plasma, insulina, péptido C y proinsulina sigue siendo el estándar de oro para el diagnóstico de un tumor secretor de insulina. El 75% de pacientes presentan hipoglucemia en las primeras 24 horas.

Es importante contar con pruebas de detección de secretagogos y metiglinidas negativas en sangre u orina.

Después de la confirmación bioquímica de un insulinoma, se recomienda realizar pruebas de imagen. El ultrasonido transabdominal y la tomografía computarizada (TC, detecta 70-80%) son las pruebas iniciales de elección, seguidas del ultrasonido pancreático endoscópico o la estimulación arterial con muestreo venoso hepático cuando el insulinoma no ha podido ser localizado mediante técnicas no invasivas.

P: Feocromocitoma, I: 2 tumoraciones pancreáticas

Para el tratamiento, la cirugía continúa siendo la elección, enucleación en cabeza o si se encuentran en cola también se emplea la pancreatectomía distal.

Mientras tanto es de vital importancia mantener la glucosa dentro de los límites normales, se utiliza el diazóxido como primera línea, inhibe la secreción de insulina por la apertura de los canales de potasio ATP-dependientes en las células beta del páncreas (efecto adverso: hirsutismo y edema), dosis de 3 a 8 mg/kg en dos o tres dosis, también se utiliza el octreotide.

 

La supervivencia a 5 años es de 97% para los benignos y 30% para los malignos

 

Con información de: 1. Matej, A., Bujwid, H. & Wroński, J. Hormones (2016) 15: 489. https://doi.org/10.14310/horm.2002.1706. 2. F John Service, MD, PhDAdrian Vella, MD. 2018. Insulinoma. UpToDate. 3. Endocrinología, metabolismo y nutrición, Manual CTO de Medicina y Cirugía. 3° edición. 2017.

 

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Médico Cirujano y Partero, Residente de Psiquiatría. Tengo mi propia frase, aunque todos somos dueños de las palabras: “Al final del día, es igual de respetable si miras al cielo en busca de Dios, de las estrellas, o ambos.”

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