La meditación (del latínmeditatĭo, -ōnis) describe la práctica de un estado de atención concentrada, sobre un objeto externo, pensamiento, la propia conciencia, o el propio estado de concentración.

– Wikipedia

 

Es erróneo pensar que esta actividad es cosa exclusiva de budistas o monjes recluidos en monasterios ya que cualquier persona, en cualquier lugar y de cualquier religión puede llevarla a cabo.

La meditación en la práctica es un momento o momentos del día destinados a controlar la mente y su volatilidad, contemplar lo verdadero y lo banal, logrando en cierta medida aliviar las penas y sacar toda esa basura mental acumulada durante el día, producto de nuestro continuo contacto con situaciones o personas poco gratas, mediante el desapego y la reflexión, con el subsecuente cambio en el estado anímico.

La meditación reduce el estrés laboral y es terapéutica contra la depresión y ansiedad.

Muchas personas no sienten necesidad de meditar sin embargo es recomendable tomarlo como hábito por sus efectos benéficos sobre la salud física y mental. También es error pensar que es un salvavidas para personas débiles, todo lo contrario, es propia de quien busca una autorrealización fundamentada en lo verdadero.

Meditar es relajarse, darse un tiempo para uno mismo, reflexionar, buscar esa tranquilidad que tanta falta nos hace en este mundo que parece decadente.

Hay diversas formas de meditar, puede ser con los ojos semi abiertos o cerrados, meditar sobre algún tema o meditar de tal manera que no se tenga absolutamente nada en la mente, ni siquiera la trampa fácil de pensar en no pensar, lo cual es por sí mismo pensar. Es complicado, la práctica hace al maestro.

Lo ideal es comenzar meditando por lo menos 10 minutos cada día, al principio es sumamente difícil para una persona no entrenada pero el esfuerzo y la dedicación bien valen la pena.

Se puede comenzar con periodos de 5 minutos dos veces al día por lo menos e ir aumentando el tiempo de duración de los mismos hasta conseguir meditar 10, 20 o 30 minutos o más, ininterrumpidamente.

Es necesario contar con un lugar especialmente destinado a meditar, tiene que ser tranquilo, con el menor ruido posible y libre de distracciones. Hay variantes al momento de hacerlo, puede ser en absoluto silencio o con una música tranquila de fondo, idealmente sólo instrumental o de sonidos relativos a la naturaleza. Eso se va decidiendo conforme la experiencia.

Se puede meditar en posición de loto, medio loto o incluso sentado en una silla.

La posición de loto (del sánscrito पद्मासन: padmāsana) es una postura sentada con las piernas cruzadas: cada pie ubicado encima del muslo opuesto. Según sus practicantes, esta posición mejora la respiración y la estabilidad física.

Wikipedia

 

Puede ser difícil de conseguir. Algo más accesible es la posición medio loto, pero al final de cuentas todos adaptamos tal o cual con ligeras variaciones personales aunque es muy importante mantener los principios generales.

Al comienzo esto no es para cualquiera si nunca se ha realizado ejercicio, se tiene sobrepeso, alguna enfermedad articular u ósea o se es demasiado torpe al momento de realizar actividades físicas, se debe tener especial cuidado al realizar las posturas, lo ideal es apoyarse en personas experimentadas y tener una prevaloración médica.

En internet hay mucha información bastante mala sobre cómo obtener una posición ideal, el siguiente video contiene una buena explicación:

¿Listo, ya me contorsioné, ahora sobre qué rayos medito?

  1. Intenta no pensar en absolutamente nada, sólo concéntrate en tu respiración, otro punto importante en la meditación.
  2. Reflexiona sobre tu día, piensa qué pudiste mejorar en tu actuar.
  3. No se trata de simplemente sentarte y darle vueltas a lo que ordinariamente piensas, trata de llevar las reflexiones sobre todas las situaciones a una balanza moral y colocarlas en un grado superior.
  4. ¿Qué hago mal? y cómo mejorarlo.
  5. ¿Qué me detiene de ser plenamente feliz? todo está en la perspectiva sobre la cual estemos sentados, en teoría el sufrimiento existe porque lo permitimos pero no se puede arrancar una vida de costumbres en un día, cuestiónate sobre qué puedes ir mejorando a corto y mediano plazo.
  6. Deja que tu mente sea libre, no necesitas sentarte pensando que tienes que lograr tal o cual cosa, simplemente hazlo.

Más información confiable sobre los efectos benéficos de la meditación:

  1. Long-term Meditation May Slow Brain Aging. Medscape. Feb 13, 2015.
  2. Meditation May Slow Progression to Alzheimer’s. Medscape. Nov 26, 2013.
  3. Meditation Induces Positive Structural Brain Changes. Medscape. Jun 18, 2012.
  4. Meditation’s Antianxiety Effects Visible on Brain Imaging. Medscape. Jun 14, 2013.
  5. Meditation Helps Sleep Disturbance, Cuts Fatigue, Depression. Medscape. Feb 19, 2015.

Y recuerda que la religión que practiques no te debe impedir la búsqueda de una vida más saludable, física y mentalmente hablando.

Los beneficios se consiguen si se toma como un estilo de vida, no como dosis única o siguiendo una moda, lo verdaderamente maravilloso es tener esa inquietud fundamental de un cambio en pro del desarrollo personal.

 

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Médico Cirujano y Partero, Residente de Psiquiatría. Tengo mi propia frase, aunque todos somos dueños de las palabras: “Al final del día, es igual de respetable si miras al cielo en busca de Dios, de las estrellas, o ambos.”

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