Ombligo de niña de 7 días de vida. By Stagiryta.

Corresponde a un enrojecimiento y endurecimiento de la piel alrededor del ombligo la cual puede acompañarse de supuración o secreción sanguinolenta y mal olor.

Cuidados del cordón umbilical del recién nacido.

Es importante el lavado adecuado de manos antes de manipular el cordón umbilical.

El contacto de piel a piel entre la madre y el recién nacido disminuye el riesgo de infección.

Se recomienda la aplicación tópica de Clorhexidina al 4% en el cordón umbilical dentro de las primeras 24 horas para reducir el riesgo de onfalitis.

Factores de riesgo.

El principal factor de riesgo son las prácticas no higiénicas del cordón umbilical, también se incluyen los siguientes:

  • Manipulación inadecuada del cordón umbilical.
  • Aplicación en el cordón umbilical por constumbres culturales de sustancias no apropiadas (talco, aceite de palma, ceniza de tabaco, agua, leche materna, saliva, semillas, especies, aceite de mostaza, etc.)
  • Ruptura prolongada de membranas.
  • Infección materna.
  • Parto no estéril.
  • Prematurez.
  • Bajo peso al nacimiento.
  • Neonatos con sistemas inmunes débiles o deficientes (síndrome de adhesión leucocitaria deficiente o LAD).
  • Neonatos hospitalizados sometidos a procedimientos invasivos (cateterización umbilical).

Cubrir el área del muñón umbilical con el pañal, favorece la contaminación con orina y heces, por lo tanto el desarrollo de onfalitis.

Otros factores de riesgo son:

  • Uso de instrumentos usados culturalmente para cortar el cordón como tijeras viejas, vidrios y piedras.
  • Usadas en condiciones insalubres.

Se recomienda doblar el pañal por debajo del área del muñón umbilical, para mantenerlo libre de contaminación por orina y/o heces, mantenerlo limpio y seco y evitar cubrirlo con fajas y vendajes.

Microorganismos involucrados.

Los organismos aeróbicos son los causantes más frecuentes, dentro de los que se incluyen:

  • Staphylococcus aureus (el más común).
  • Staphylococcus epidermidis.
  • Streptococcus del Grupo A.
  • Escherichia coli.
  • Proteus.

Más de un tercio de los casos de onfalitis están asociados a infecciones anaeróbicas causadas por:

  • Bacteroides fragilis.
  • Peptostreptococcus.
  • Clostridium perfringens.

El tétanos es un patógeno importante causante de Onfalitis en los países en vías de desarrollo.

Clínica.

La onfalitis se caracteriza por edema peri-umbilical, eritema e hipersensibilidad con o sin secreción de olor fétido.

Se reconocen 3 categorías basadas en la extensión de la infección:

  1. Sólo descarga purulenta.
  2. Celulitis y linfangitis de la pared abdominal.
  3. Extensión de la inflamación a tejido celular subcutáneo y fascia profunda.

Los signos sistémicos incluyen:

  • Fiebre o hipotermia.
  • Temperatura inestable.
  • Ictericia.
  • Taquicardia (más de 180/minuto).
  • Llenado capilar retardado.
  • Taquipnea (más de 60/minuto).
  • Signos de dificultad respiratoria o apnea.
  • Distensión abdominal con ruidos intestinales ausentes.
  • Irritabilidad.
  • Letargo.
  • Mala succión.
  • Hipotonía o hipertonía.

El diámetro de la zona de hiperemia y edema es considerada importante para graduar la gravedad:

  • Área < 5 mm periumbilical sin datos sistémicos.
    • Se recomienda tratamiento local y medidas higiénico dietéticas.
  • Área < 5 mm periumbilical con datos sistémicos.
    • Tratamiento I.V. y derivar a 2° nivel.
  • Área > 5 mm periumbilical aún sin datos sistémicos.
    • Comenzar tratamiento I.V. y derivar de forma urgente a 2° nivel.

Tratamiento.

Ante diagnóstico de onfalitis sin signos de complicación, sólo se aplica tratamiento local del tipo de ungüento de:

  • Neomicina, o
  • Mupirocina.

Al aparecer datos clínicos de complicaciones, se recomienda el uso de antimicrobianos intravenosos como:

  • Aminoglucósidos.
  • Clindamicina.
  • Cefotaxima.
  • Metronidazol.
  • Imipenem.

Complicaciones.

  • Septicemia: presentan signos no específicos como inestabilidad en la temperatura y distensión abdominal.
  • Fascitis necrosante: edema periumbilical, piel con apariencia de naranja por obstrucción de vasos linfáticos, coloración azul púrpura.
  • Complicaciones peritoneales: vómito biliar, diarrea, distensión abdominal e hipersensibilidad.
  • Abscesos: los cuales pueden estar localizados o extenderse a planos profundos (peritoneales o retroperitoneales).

Con información de: Diagnóstico y Tratamiento de la Onfalitis en Niños Menores de 28 Días en el Primer y Segundo Nivel de Atención. México: Secretaría de Salud, 2011.

Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0).

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Al final del día, es igual de respetable si miras al cielo en busca de Dios, o en busca de las estrellas.