La Rubéola es una enfermedad infectocontagiosa de origen viral, casi siempre benigno, pero cuando se presenta en mujeres embarazadas, puede ocasionar aborto, mortinato o efectos teratógenos graves.

La mejor terapia para prevenir el Síndrome de Rubéola Congénita es la prevención. Todas las niñas deben ser vacunadas contra la rubéola, antes de entrar a la edad reproductiva.

Vacunación.

La vacuna con virus vivos o atenuados, está contraindicada durante el embarazo.

Uno sola dosis de vacuna, dará como resultado anticuerpos en casi el 95% de las personas susceptibles. Los niveles de anticuerpo persisten durante almenos 18 años en más del 90% de quienes recibieron la vacuna.

El tiempo aproximado para el desarrollo de inmunidad después de la aplicación de la vacuna contra la Rubeóla es entre 21 y 28 días

La vacunación contra la Rubeola debe ser aplicada por lo menos un mes antes del embarazo.

Diagnóstico clínico.

“This infant presented with ‘blueberry muffin’ skin lesions indicative of congenital rubella.”. By PHIL, Center for Disease Control (CDC) — ID# 713.

El período de contagia de un enfermo de rubeóla, por lo general es de 7 días antes y 7 días después de la aparición del exantema.

El cuadro clínico se caracteriza por:

  • Exantema
  • Fiebre
  • Ataque al estado general

De 2 a 3 semanas después de la exposición puede aparecer:

  • Febrícula entre 37.2 y 37.8°C, que dura 1 a 2 días.
  • Ganglios linfáticos inflamados y dolorosos al tacto, generalmente en la parte posterior del cuello y detrás de las orejas.
  • Exantema cutáneo que inicia en la cara y se extiende al resto del cuerpo en sentido descendente. A medida que se va extendiendo por el tronco, el exantema en la cara va desapareciendo.
  • El exantema de la rubeóla tiene un aspecto similar al de otras enfermedades exantemáticas.
    • Las lesiones son maculo-papulares de color rosa o rojo claro que se agrupan.
    • La erupción puede ocasionar prurito y durar hasta tres días.
    • Cuando desaparece el exantema, la piel puede descamarse en láminas muy finas.
  • Los adultos y adolescentes pueden presentar: dolor de cabeza, pérdida del apetito, conjuntivitis leve, constipación o secreción nasal,linfadenopatía, poliartralgia o poliartritis generalizada.
  • Los síntomas pueden durar entre 14 y 23 días.

Los casos de rubéola se clasifican de la siguiente forma:

  1. Sospechoso
  2. Probable
  3. Confirmado
  4. Confirmado asintomático

El diagnóstico clínico es siempre de sospecha y se confirma solo con pruebas serológicas y/o aislamiento del virus.

Diagnóstico de laboratorio.

By Graham Colm.

Las pruebas son las siguientes:

  • Serología.
    • IgM: se realiza dentro de los 4 o 5 días siguientes a la aparición de la erupción, en algunos casos pueden permanecer positivos hasta por 6 semanas.
      • Una prueba positiva de IgM es suficiente para confirmar el diagnóstico.
    • IgG: se realiza en fase aguda y de convalecencia, será positiva si se encuentra un incremento de 4 veces (mínimo) el título de anticuerpos entre la primera y segunda toma, a más tardar el día 7 y 10 después del inicio del exantema y la segunda muestra se puede tomar entre 7 y 14 días después de la toma de la primera muestra, preferentemente a las 2 o 3 semanas después de la primera toma.
      • Niveles igual o mayor a 0.2 mg/dl de IgG anti-rubéola se consideran positivos, y niveles menores a 0.2 mg/dl negativos.
  • Aislamiento del virus de fosas nasales, sangre, garganta, orina o líquido cefalorraquídeo.
    • Las muestras deben obtenerse dentro de los 4 días siguientes a la aparición del exantema. Se deben guardar por mínimo 8 semanas en condiciones de cultivo, antes de considerar la prueba negativa.
  • Detección del virus por RT-PCR.
    • Detecta la presencia del virus directamente de sangre, orina o LCR.
      • Las muestras más apropiadas son de secreción de garganta y LCR.
    • Las muestras deben obtenerse lo más pronto posible después del inicio del exantema.
    • Permite conocer cepas.

La prueba más utilizada es la detección de anticuerpos IgM. Si una mujer pretende embarazarse o ya está embarazada y se desconoce su condición de inmunidad, se solicitará la determinación de anticuerpos IgG, desde la primera consulta.

Pruebas de diagnóstico fetal.

Las pruebas para saber si el feto ha estado en contacto con el virus son RT-PCR y/o aislamiento del virus en:

  • Vellosidades coriónicas.
    • Por biopsia entre la semana 10 y 12 de gestación.
  • Líquido amniótico.
    • Por amniocentesis, entre la semana 14 y 16 de gestación.
  • Sangre.
    • Por cordocentesis, entre la semana 18 y 20 de gestación.

Con múltiples complicaciones maternas y fetales.

Complicaciones de la rubéola en el embarazo.

Content Providers(s): CDC Creation Date: 1976

En la embarazada se presenta como una enfermedad benigna, las complicaciones las presenta el feto, y serán más graves cuanto menor sea la edad gestacional en la que se adquiere la infección.

  • Audiológicas: 60 a 70%
  • Cardíacas: 10 a 20%
  • Oftalmológicas: 10%
  • Sistema nervioso central

El riesgo de infección en el feto, varía según el trimestre de embarazo en el que se adquiere.

  • Primer trimestre: 80%
  • Segundo trimestre: 25%
  • Tercer trimestre:
    • Antes de la semana 27-30 de gestación: 35%
    • Después de la semana 36 de gestación: 100%

El riesgo de defectos congénitos varía de acuerdo a la semana de gestación en que se presenta la infección:

  • Antes de la semana 11: 90%
  • Entre la semana 11 y 12: 33%
  • Entre la semana 13 y 14: 11%
  • Entre la semana 15 y 16: 24%
  • Después de la semana 16: 0%
“Salt-and-pepper” retinopathy of the retina is the commonest ocular manifestation of congenital rubella. By Jonathan Trobe, M.D. – University of Michigan Kellogg Eye Center.

Manejo.

Es individualizado y depende de la semana de gestación en la que estuvo expuesta al virus y de su estado de inmunidad.

El tratamiento de la infección por rubeola en la mujer embarazada, es sintomático.

No hay datos que sustenten el uso de inmunoglobulina en la embarazada con infección aguda, con la finalidad de disminuir alteraciones en el feto.

Los Centros de Control de Enfermedades (CDC) recomiendan limitar el uso de inmunoglobulina en la embarazada si se conoce con certeza que tuvo contacto con el virus de la rubéola antes de la semana 16 de gestación y declinó la interrupción del embarazo.

No existe tratamiento para el feto. Es por ello que la prevención es la mejor estrategia para evitar los casos de rubéola congénita.

 

Con información de: Guía de Práctica Clínica, Prevención, Diagnóstico y Atención de la Rubéola durante el Embarazo, México; Secretaria de Salud, 2009

 

Licencia de Creative Commons

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International (CC BY-NC-SA 4.0).

Médico Cirujano y Partero, Residente de Psiquiatría. Tengo mi propia frase, aunque todos somos dueños de las palabras: “Al final del día, es igual de respetable si miras al cielo en busca de Dios, de las estrellas, o ambos.”

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